Poesía

Amanece

Ihcuac tlalixpan tlaneci,
in mtztli momiquilia,
citlalimeh ixmimiqueh
in ilhuicac moxotlaltia.

Ompa huehca itzintlan tepetl,
popocatoc hoxacaltzin,
ompa yetoc notlahzotzin,
noyolotzin, nocihuatzin.

Traducción

Cuando sobre la tierra amanece
la luna muere,
las estrellas dejan de verse,
el cielo se ilumina.

Allá lejos, al pie del cerro,
sale humo de mi cabaña,
allá está mi amorcito,
mi corazón, mi mujercita.

— Xopan Cuícatl

Notlazohtla amada mía

Notlazohtla ichpoxochitl,
in citlalin titlachia
ihcuac quin ye tlanexti,
tepetzallan tlanexia

Ximocuiti, ica melahuac
ica melahuac nimitztlazohtla,
inhuac quin ye tlanexti,
tepetzallan tlanextia.

Traducción

Amada mía, flor doncella,
la estrella contemplas
cuando ya amanece
entre los cerros brilla.

Hazla tuya, porque en verdad,
en verdad, yo te amo,
cuando amanece
entre los cerros brilla

— Anónimo

Nonantzin (madrecita mía)

Nonantzin ihcuac nimiquiz,
motlecuilpan xinechtoca
huan cuac tiaz titlaxcal chihuaz,
ompa nopampa xichoca.

Huan tla acah mitztlah tlaniz:
-Zoapille, ¿tleca tichoca?
xiquilhui xoxouhqui in cuahuitl,
techochcti ica popoca.

Traducción

Madrecita mía, cuando yo muera,
sepúltame junto al fogón
y cuando vayas a hacer las tortillas
allí por mí llora.

Y si alguien te preguntara:
-Señora, ¿por qué lloras?
dile que está verde la leña,
hace llorar con el humo.

— Anónimo

Canción al flechador

X-pacum-x-pacum-che-
ti-hum-ppel-ti-caa ppel
coxx-zuut-tut hal-che
t-alca-okoot tac-oxppel
Cii liiz u-tan-a-pol-
malo-ppilha-uich
maa-menttic-x-ttileich
tial-caa-ch'a-u-tohol
A-ci-zuuzma-u-yee a huul
a-ci-xaab-cheiltma-a-zumil
a ppum-adzamaa-maloob
yiitz-x-caatzim-tut-kuuk
meel-u-yiit-u-chibil-a-hul
A-ci-choimaa-u-u
tzatzel-xibil-ceh-tu-
muuk-a-kab-tu-muuka
ouc-ta-piix-ta-tton-
taa-ch'alatel-taa-tzem
dzaa-u-yaak-ti-ca-sutil
cch'a-a-ppum-dza-u-hul-ch ei l
toh-tant-u-tzem-ma-kabeilt
a-dziic-tu-lacal-a muuk-tiyal
a-huul lomtci-tio lal-ma u
kilic-tu-tamil u-bakel-u-

— Anónimo

Canto triste de Cuacuauhtzin

Flores con ansia mi corazón desea.
Que estén en mis manos.
Con cantos me aflijo,
sólo ensayo cantos en la tierra.
Yo, Cuacuauhtzin,
con ansia deseo las flores,
que estén en mis manos,
yo soy desdichado.

¿Adónde en verdad iremos
que nunca tengamos que morir?

Aunque fuera yo piedra preciosa,
aunque fuera oro,
seré yo fundido,
allá en el crisol seré perforado.
Sólo tengo mi vida,
yo, Cuacuauhtzin, soy desdichado.

Tu atabal de jades,
tu caracol rojo y azul así los haces ya resonar,
tú, Yoyontzin.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.

— Cuacuauhtzin de Tepechpan

Alegraos

Ica xon ahuiyacan ihuinti xochitli,
tomac mani.
Ma on te ya aquiloto
xochicozquitl.

In toquiappancaxochiuh,
tla celia xochitli,
cueponia xochitli.
Oncan nemi tototl,
chachalaca, tlatohua,
hual on quimatli teotl ichan.
Zaniyo in toxochiuh
ica tonahuiyacan.

Zaniyo in cuicatl
ica on pupulihui in amotlaocol.
In tepilhuan ica yehua,
amelel on quiza.

Quiyocoya in Ipalnemohua,
qui ya hual temohuiya
moyocoyatzin,
in ayahuailo xochitli,
ica yehua amelel on quiza.

Traducción

Alegraos con las flores que embriagan

— Netzahualcoyotl

Fundación de México en 1325

"Id y ved un nopal salvaje; y allí tranquila veréis
un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas,
y con eso quedará contento vuestro corazón:

¡Allí está el corazón de Cópil que tú fuiste a arrojar
allá donde el agua hace giros y más giros!
Pero allá donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias,
¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje!

¡Y allí estaremos y allí reinaremos:
allí esperaremos y daremos el encuentro a toda clase de gentes!

— Anónimo

Solamente él

Zan yehuan,
Ipal neouhua.
Ninentlamatia,
¿ac azo aic ic?
¿Ac azo aic?
Nonahuiya in tenahuacan.

In zan tictlazotzetzelohua,
in motechpa ye huitz in monecuiltonol,
¡Ipal nemohua!
In izquixochitli, cacahuaxochitli,
zan nocolehuiya,
zan ninentlamatia...

Traducción

Solamente él,
el dador de la vida.
Vana sabiduría tenía yo,
¿acaso alguien no lo sabía?
¿Acaso alguien no?
No tenía yo contento al lado de la gente.

Realidades preciosas haces llover,
de tí proviene tu felicidad,
¡Dador de la vida!
Olorosas flores, flores preciosas

— Netzahualcoyotl

Redondillas

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?

Cambatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro

— Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (Sor Juana Inés de la Cruz)

Tres palabras de fortaleza. V

¡Crece, ama, espera! Graba en tu seno
las tres, y aguarda firme y sereno
fuerzas, donde otros tal vez naufraguen,
luz, cuando muchos a oscuras vaguen.

— Friedrich Schiller

Versión de Rafael Pombo

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